
Objetivos
Acompañarnos para lograr que, al compartir, nuestro dolor se vaya diluyendo.
Ayudarnos a elaborar el duelo, dándonos el tiempo que cada uno necesite.
Elaborar los miedos, la autocompasión, la ira, el resentimiento, las culpas, la
angustia y todos aquellos sentimientos que nos estén dañando.
Aprender a comprender y a aceptar la muerte como parte de la vida.
Ser indulgentes con nosotros mismos y con los demás.
Escuchar y comprender antes de juzgar. Aproximarse a la compasión en el sentir
con el otro.
Poder salir del "Yo" para pasar al "Nosotros".
Procurar hallar las respuestas al "para qué" en lugar del "por
qué", respetando los tiempos propios de cada uno.
Buscar el crecimiento espiritual para lograr trascender el dolor, encontrando un
nuevo sentido a nuestras vidas que nos permita continuar.
Rescatar el mensaje de amor que nos dejaron nuestros hijos y poder devolverlo en
la medida en que seamos capaces.
Evitar el aislamiento y ponernos en actividad.
Permitirnos descubrir y disfrutar de las cosas gratas que tiene la vida,
entendiendo que la felicidad no consiste en hacer siempre lo que queremos, pero
sí en querer todo lo que hagamos.
Proponernos estar bien, o mejor, por el día de hoy.